SALUDOS

 img_8058En nuestro mundo tan agitado, no es fácil encontrar amigos. Es por eso que, a través de este medio, quisiéramos conocerle. Le invitamos a que nos visite y nos conceda la oportunidad de darle la bienvenida en nuestra iglesia.

La iglesia Alianza Cristiana y Misionera "Al Encuentro con Dios", es un lugar donde usted podrá sentirse como en casa.

Aquí encontrará enseñanza bíblica práctica, clases dominicales para todas las edades, actividades para la familia, y grupos para la juventud.

Le animamos a que nos visite y así, junto a nosotros y por medio del estudio de la biblia, podrá encontrar las respuestas a muchas preguntas que, tal vez, usted tenga en este momento.

La biblia, la palabra de Dios, provee todo lo que usted y yo necesitamos para disfrutar la vida. Ella nos habla de Jesús y nos enseña cuán grande es su amor, y como ese amor es suficiente para las necesidades de cada día.  Jesús le ama y desea que su vida sea totalmente diferente.

Le esperamos,

Rev. William Johnson, pastor.

 

 

Biografía

 

Rev. William Johnson es un hombre que ha dedicado su vida al servicio de Dios, siendo ejemplo para muchos, con una integridad absoluta, transparente, y lleno de amor. En la sencillez de sus prédicas, aunque profundas en contenido y siempre fieles a la Biblia, nos habla acerca de el gran amor de Dios y, sumado al gran sentido del humor innato en él, hace reflexionar a quien lo escucha sobre la belleza de la vida y la importancia del servicio  a Dios en compromiso sincero en todo momento y bajo cualquier circunstancia. En sus palabras siempre hay un llamado a reconocer los límites de nuestra propia condición humana, a la unidad y a la comprensión entre unos y otros, dejando atrás la crítica y las diferencias.

        Entre los datos interesantes de la vida de William Johnson está el haberse dedicado, por algún tiempo, a enseñar como profesor rural, el tener varias canciones de su autoría (a su país, a su hija y a su congregación), y el disfrutar con una alegría que irradia en su rostro cada vez que tiene la oportunidad de narrar las innumerables historias sobre su hermoso país, pero sobre todo, sus historias de lucha y sacrificio en el servicio a Dios, de una vida consagrada al Señor que, a pesar de las múltiples pruebas y luchas a lo largo de ella, dan muestra de el amor inmenso e infinita misericordia de Dios.

        Aunque su infancia se vio rodeada por la carencia y envuelta en la necesidad de trabajar a pesar de su temprana edad, sin embargo, Dios estuvo presente. Y es que en medio de la escasez, la creatividad e imaginación en el ser humano siempre salen a flote, y nuestro pastor, William Johnson, no fue la excepción. La carencia y necesidad en su hogar lo llevaron a que él mismo creara sus propios zapatos para poder salir a trabajar de tal manera que, al caminar en la calle, sus pies no se lastimaran por andar descalzo. Las caminatas eran largas y los trabajos fuertes, pero su corazón siempre estuvo contento al saber que, a pesar de su juventud, podía traer algo que fuera de apoyo en casa. Este ritmo lo llevó de trabajo en trabajo sin imaginar que, a la edad de 12 años, empezaría a laborar en los negocios de Dios compartiendo el mensaje de salvación en barrios, pueblos y provincias de su país natal, la República Dominicana.

        Tiempo después dejaría la tierra que lo vio nacer para emigrar a tierras del norte, a los Estados Unidos de Norteamérica. Cuenta nuestro Pastor que más allá de extrañar la comida, las costumbres, la música y la bulla de su barriada, estaba el dolor profundo de haber dejado atrás a sus seres queridos. Que duro fue para él tener que separarse de sus padres y saber que ahora no estaban a una distancia de un viaje en autobús en su propio país pagando en pesos, sino que ahora eran horas en un viaje de avión con sabor a dólares. Como todos los que una vez dejamos nuestro país para venir a vivir a estas tierras, le era necesario empezar a trabajar para conseguir un techo y comida. Así que, pronto, consiguió un empleo en un asilo-hospital donde prestó sus servicios durante 16 años, e inspirado por la labor que realizaba en este lugar, decidió capacitarse estudiando enfermería por las noches para ofrecer un mejor servicio en su lugar de trabajo.

        Una noche, cuando volvía a casa después de terminar sus estudios de enfermería, se encuentra con la terrible noticia de que su hogar había sido consumido por las llamas, provocando en él la inseguridad del no saber qué pasará después. Es ahí cuando Dios le muestra el camino por el que debía andar y guía sus pasos hacia la iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Jennings, en el Bronx, donde la esposa del pastor Demetrio Cruz, Carmen, le abre la puerta y le permite pasar esa noche en el templo. Fue así como el joven Johnson entabla una amistad con, los de ese entonces, jóvenes de la iglesia, especialmente con Dimitri Cruz, hijo del pastor. Poco a poco el Señor comienza a usarlo en sus negocios tanto en prédicas, como presidente de jóvenes, hasta el llegar a estar a cargo de una obra, tal es el caso de la iglesia Alianza Cristiana y Misionera de Brook Avenue, en el Bronx.

        Para el año 1995, el entonces Superintendente de Iglesias, pastor Marcelo Realpe, solicita al hermano Johnson acompañar a un postulante como pastor de la iglesia Alianza Cristiana y Misionera en Elizabeth, NJ. Los planes de Dios eran otros ya que el hermano candidato para pastor de la iglesia en Elizabeth declina su postulación, pero la simpatía y amor por la obra que el pastor Johnson emanaba no pasan desapercibidos por los hermanos de la congregación. Es así que el pastor Johnson, a petición de la congregación, empieza poco a poco a apoyar en la iglesia hasta que el Señor, por medio de su pueblo, solicita al hermano Johnson pastorear la iglesia a tiempo completo.  Podríamos mencionar varios nombres de los miembros de la iglesia de aquel entonces, tales como Pablo Rosales, Anaí y Julio Justiniano, el hermano Marroquí, entre otros, quienes colaboraban con la transportación del pastor, el cual aún vivía en el Bronx, hasta que algún tiempo después aprendiera a movilizarse en tren. Mucho esfuerzo se ha requerido de parte del pastor Johnson quien, con su amor y entrega , ha demostrado que un corazón contrito y humillado jamás es rechazado por Dios.

        Muchas son las maravillas que está haciendo nuestro buen Dios en la Iglesia Alianza "Al Encuentro con Dios", y una de ellas es la de poner en el corazón del Pastor Johnson la visión de alcanzar tantas almas, en esta bella ciudad de Elizabeth, como sean posibles,  así como la visión de preparar líderes y obreros valientes y esforzados que confíen en Dios, tal como lo menciona el versículo favorito del hermano Pastor, William Johnson: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas." Y es aquella promesa de que Dios siempre estará con él en todo su caminar es la que empuja a William a seguir adelante poniendo sus manos, su mente y su corazón en la viña del Señor, sabiendo que algún día su recompensa será el verlo cara a cara.